(Este reportaje es la continuación del reportaje de la fábrica de galletas. Échale una ojeada antes de ver este reportaje para conocer algo más del lugar).

Tras la visita a la fábrica, ese mismo lugar en el que nos habíamos pasado todo el día, ésta nos deparaba una última sopresa:


La fábrica era tan grande que hasta tenía su propia estación ferroviaria, con el propio tren dentro.


Nos preguntamos que haría ese tren allí: unos dijeron que lo habían aparcado allí porque la respectiva compañía ferroviaria alemana no tendría espacio para dejarlo en otro sitio pero yo creo, y además tiene toda la pinta, que este tren era el mismo que transportaba a los trabajadores a la fábrica.


No sería nada extraño: el convoy está compuesto por cuatro vagones de doble piso: mucha capacidad para una fábrica que disponía de mucha mano de obra.





























































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