Encontré esta fábrica de casualidad. Estaba caminando por un trazado montañoso para hacer unas fotografías de aquella zona y me la encontré de frente.
No habían grafittis; es un lugar en el que, una vez abandonado (hace décadas), ha ido muy poca gente: las veces que he vuelto a pasar por allí me he fijado más:
de hecho se ve desde la carretera, pero está en un lugar en el que uno ni se fija: eso ha salvado el lugar del vandalismo: espero que siga así muchos años más.
Es un lugar tétrico: entras por una calle en la que en ambos lados hay sendos edificios:
Son paralelos: ambos son largos y están compuestos por habitaciones.
Unas hacían la función de almacén:
mientras que la mayoría, eran las habitaciones donde dormían los trabajadores:
Los armarios:
Pocas diversiones habían en esos tiempos: una de ellas eran las revistas eróticas, si bien por aquellos entonces no se podía pedir mucho...
...por eso sorprende ver tanto destape (poster de abajo a la derecha) en esa época:
No todo eran chicas:
También habían ídolos:
Y los que mas me sorprendió: un poster de Pippi Calzaslargas...
...y el de una niña pequeña: o en esa parte del edificio dormía algún niño, o es que allí había algún pederasta: opto por la primera, porqué en una
de las zonas de esta fábrica había una aula con algunos libros infantiles.
Mobiliario almacenado:
Al final de los pasillos se encontraban los lavabos: uno de ellos con multitud de cascos de los trabajadores:
El viento que recorría aquella zona provocaba que algunas puertas del edificio se abriesen y cerrasen solas: si los de las televisiones hubiesen venido
a filmar este hecho, fijo que hubiesen dicho que eran los espíritus.
La sensación de caminar por ahí, con toda esa soledad y con el ruido de las puertas de fondo es bastante intranquilizante.
Almacén donde se guardaba el cemento:
Documentos contables de cuando la empresa estaba en plena actividad: actualmente esta parte se encuentra cerrada: