Si no hubiese sido por la altura del cobertizo, probablemente ni me hubiese imaginado que allí había un club de tenis abandonado:
Entrada a recepción:
Vestuarios:
En un extremo del edificio se encontraba una zona con habitaciones, cocina y lavabo; señal de que, en su momento, alguien vivía allí las 24 horas del día:
Almacén:
Había, entre otros, estas plataformas con publicidad de TVE:
Había también esta pizarra con los paises participantes en la Copa Davis del año 1990: desconozco si algún partido de esta copa se celebró aquí, pero
al ver la publicidad de TVE junto con esa pizarra, hubiese sido bastante lógico.
El pasillo...
que llevaba a la sala de espera, donde los jugadores aguardaban para entrar en pista:
Dos tenistas aficionados ejerciendo dicho deporte en las mismas instalaciones; y es que los lugares abandonados también dan mucho de sí.