Palo Alto es el nombre de una ciudad ubicada en el condado de Santa Clara, en el estado de California (Estados Unidos).


Original nombre para este restaurante ubicado, sin embargo, en plena Zona Franca de Barcelona (barrio industrial de la ciudad).


Un espectacular establecimiento que estuvo en funcionamiento poco tiempo; así por encima, yo diría que unos tres o cuatro años.

Espectacular por muchos motivos; cuando hacía poco que habían abierto, un simulado Elvis Presley te daba la bienvenida. El precio "también lo recuerdo espectacular"... 45 euros (+ I.V.A.).


Por dentro era impresionante: cuando yo fuí (hablo de cuando el negocio funcionaba), el vigilante me dejó pasar un breve instante dentro; había gente: había también espectáculo: el local era una simulación de los típicos bares de las películas americanas del oeste; todo de madera y con chicas vestidas al mismo estilo, levantando las piernas al ritmo del baile denominado can-can, encima del escenario.

Con el tiempo, supe que estaba abandonado porqué durante un tiempo estuve pasando por allí y vi que, algunas veces, entraban vagabundos a robar material.

Así es como se encuentra hoy: este era el comedor principal:


El olor a madera se respiraba por todo el local. Ésta era una de las barras:



Las mesas para comer estaban alineadas en un lateral del local:


Aún se conservaban las fundas, junto con las servilletas y cartas de precios:






El decorado, siguiendo la misma línea que el estilo del restaurante, constaba también de cuadros antiguos estilo americano:


Una de las barras:










El piso de arriba:




Además del saqueo que había sufrido el edificio, el techo y el suelo (también de madera) estaban también destrozados: lo que me llamó la atención fue la forma en la que habían destrozado el suelo: a base de agujeros (como si los hubiesen hecho con un hacha), en los que se podía ver el piso de abajo: un destrozo sin sentido... al fin y al cabo, como todos los destrozos sin sentido que sufren estos edificios.

Vista general desde el piso de arriba (el piso de arriba tenía habitabilidad en los laterales):




Las lámparas, en forma de ruedas de carro:








Además de alguna nota como ésta, en el edificio encontramos alguna notificación (de la Guardia Urbana), conforme el local incumplía la normativa de ruidos, y si mal no recuerdo, también hablaba de que el local se estaba utilizando para una finalidad no contemplada: discoteca... y es que cuando se acababa la cena, a partir de cierta hora, las mesas del comedor central se apartaban a un lado para reconvertirla en pista de baile.


Pequeña sala de juegos para niños:


Paralelamente, se encontraban un par de naves que servían de almacenes: allí guardaban publicidad, así como decorado del local:










Pasillo de paso para el personal que trabajaba en el local: en él accedías a la cocina, comedor para empleados y almacén donde se almacenaba la comida:




¿Habrán botellas llenas dentro de las cajas? ¡pregunta obligatoria!

estas no, pero...


estas si: aún no habían caducado, pero... norma número 1: no coger cosas de los lugares abandonados y menos aún cuando es perecedero:


Los sobres de azúcar para los cafés:


Dedujimos que, en su momento (cuando llevaba poco tiempo abandonado), tenía que haber bastante comida en este local, que fue saqueada por los vagabundos.

Comedor de los empleados y cocina:


Todo estaba destrozado: desde los lavabos...


hasta las oficinas:


En un listado de tarifas que vimos, pude apreciar que los precios (al menos en el menú diario) no eran tan altos como cuando abrió el local; me imagino que algunos precios los adaptaron para que los trabajadores de esa zona (únicamente hay naves industriales) pudiesen comer ahí a un precio razonable pero, aún así, es una pena ver el cómo se gastaron una millonada para hacer este local que cerró sus puertas en tan breve periodo de tiempo.










Actualmente el local está tapiado siendo imposible su acceso.





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