Situado en plena montaña del Moncayo (Zaragoza), encontramos el sanatorio de tuberculosos de Agramonte.






Inaugurado a finales de los años ´30, este edificio se construyó primeramente como hostal para que las familias con más recursos pudiesen disfrutar de la tranquilidad y del encanto de la zona.












Durante el transcurso de la Guerra Civil Española (1936), cesa su actividad y queda abandonado a su suerte, siendo saqueado.

No mucho tiempo después, en agosto de 1938, las Hermanas de la Cridad de Santa Ana son enviadas al lugar para acondicionarlo como sanatorio.








Aunque principalmente los enfermos a los que atendían eran mujeres, en sus últimos años de funcionamiento también albergó pacientes masculinos, así como niños.

En septiembre de 1978, cerraba sus puertas para siempre.


















Este es el interior de la iglesia.


Y esta es una cámara de aireación: aquí es dónde los enfermos eran sometidos a aire artificial, a modo de terapia.




Según se comentó, esto era el crematorio: aquí quemaban a los difuntos que no habían podido superar sus terribles infecciones pulmonares.




Empieza a anochecer en el Moncayo.






Caminando por sus largos pasillos observamos habitaciones destrozadas y grafiteo indiscriminado... es el estado en el que se encuentra este sanatorio actualmente.




A pesar de su lejanía con cualquier núcleo urbano, ha sido vandalizado sin piedad.




































Agradecimientos a la tropa maña (David, Diego, Dani, Dori, Maite, Pacheco y Laura) por todos esos buenos momentos que pasamos siempre que vamos por tierras aragonesas.



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Ahora puedes leer una novela inspirada en este sanatorio (pulsa en el link de abajo).





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