Desde lo alto de la sierra del Collsacabra (Catalunya) divisamos la extensión del pantano de Sau.


Además del pantano y de la inmensidad de naturaleza, que podrás observar de primera mano, encontramos a nuestros pies el pueblo de Sant Romà de Sau, que aunque desapareció en 1962 por la construcción de ésta infraestructura, se resiste a ser olvidado, y de tanto en cuanto nos sorprende con una llamativa imagen: su iglesia románica, que muestra su parte más alta, aún estando el pantano casi al límite de su capacidad:




La parte en que la torre sobresale del agua es una de las imágenes más espectaculares. Las siguientes 4 fotografías son de distintos aficionados:








La falta de lluvias en según qué temporadas, hace que el pantano no acumule agua,




momento en el que deja al descubierto este tesoro.


Lo abandonado atrae.

Testigo de ello son los muchos curiosos que aprovechan un radiante día de Sol para pasarlo en familia y observar este secreto a voces.












Aunque la torre está cubierta de cemento en su parte interior para evitar su derrumbe, en las ocasiones en que el acceso queda al descubierto, el edificio se cierra al público para evitar algún daño, en caso de algún pequeño desprendimiento.






A pocos metros, encontramos el cementerio:




Sus difuntos, vecinos del pueblo que vieron crecer, fueron trasladados a otro cementerio antes de la inundación.




Desde la misma iglesia, aún se pueden divisar algunos de los restos de las viejas casas, en las distintas partes del pantano.


Y ya en el otro lado, divisamos la montaña del Collsacabra, en pleno macizo de Les Guilleries, y en pleno corazón de Catalunya.


Observamos también la iglesia,


junto a lo que un día fueron las casas del pueblo, y que hoy ven pasar el tiempo dependiendo del nivel del agua.























































Regresar