El contrabandismo entre Andorra y Catalunya ha sido una actividad habitual durante estos últimos años. Los bajos precios del alcohol y sobretodo del tabaco, ha hecho que se haya creado toda una estructura para poder sacar estos productos en grandes cantidades, de forma ilícita, evitando la frontera.


Es por ello que cuando decidimos hacer esta ruta sabíamos bien la carga histórica que hay en este camino que se hace de forma paralela a la frontera.

Por esta ruta han pasado de forma ilegal miles de kilos de tabaco, alcohol, etc. Productos que en Andorra cuestan muchísimo menos que en España.

Aunque existen diversas rutas usadas por los contrabandistas la que hacemos a continuación es la más conocida.


Decidimos hacer la ruta al revés: partimos del pueblo de Alins (zona española) para llegar a Andorra.






Aunque al principio encontramos un camino asfaltado, poco después encontramos una pista de tierra que no presenta mayor dificultad.


En los tramos en que no toca el Sol, la pista aparece con algo de escarcha.


Vamos avanzando paralelos al rio.






Al poco, aparece un desvío junto con un escrito a mano en la roca que nos indica la dirección hacia el pueblo de Tor, un pueblo pequeño pero con muchísima historia de conflictos recientes.






La estampa del rio helado es preciosa.






Nuestra llegada a Tor...


dónde un viejo Land Rover abandonado nos da la bienvenida. Es el único coche que hay en el pueblo. En épocas de invierno no vive nadie: tan sólo viven unas 4 personas en verano.

De coches abandonados encontramos tan sólo el Land Rover, pero sobre 1995 habían muchos más: todos ellos eran de Josep Montané "Sansa", un vecino del pueblo que murió asesinado; los compraba viejos y usados para usarlos por la zona hasta que finalmente se averiaban y quedaban esparcidos por distintos puntos del camino.








Tor arrastra desde hace muchos años un problema de terrenos que ha costado la vida a tres personas.

En 1896, tras la entrada en vigor de la ley civil, sus 13 familias decidieron fundar la sociedad de co-propietarios de la montaña de Tor para evitar que nadie de fuera se beneficiase de la montaña, y la quisieron preservar como patrimonio de los que fundaron esta sociedad.

La marcha de muchos de sus vecinos (como pasó en todo pueblo de España) hacia las ciudades u otros sitios con más recursos para sobrevivir, hizo que esa sociedad dejase de tener sentido. Allí empezaron los problemas... y los asesinatos entre dos familias que no se ponían de acuerdo en el reparto de tierras.

En 1997, el periodista Carles Porta hacía un reportaje (para TV3) sobre lo que ocurría en ese pueblo:

http://video.google.es/videoplay?docid=7097596163738374051&hl=es

Él mismo pudo vivir de cerca lo que ocurría allí. De hecho, tras la emisión del reportaje y a pesar de los años, aún sigue recibiendo amenazas debido a ese gran trabajo periodístico.

Tor es un pueblo muy pequeño: en poco rato lo dejamos atrás. Durante nuestra corta estancia no encontramos a ni un sólo vecino.






Seguimos subiendo...


...y nos encontramos el primer obstáculo.




Parece fácil (para un 4x4), pero en estos casos tienes que bajar del coche, comprobar el tipo de obstáculo (en este caso, la profundidad y forma del charco) e ir indicando al conductor los pasos a seguir.




En el primer intento hubo un pequeño error de forma que tuvimos que rectificar. Parecía que pasábamos pero nos patinaba una rueda.

Segundo intento.




¡Perfecto!




Parte de la ruta que aún nos queda:




Encontramos algún que otro obstáculo...


...como este pequeño arroyo que no presentó mayor dificultad.






Otra parada: encontramos un rio helado. Primero lo pasamos a pié para comprobar hasta qué punto resbalaba.


Todo correcto.


El camino va cogiendo mayor inclinación. A su paso vamos observando el tramo ya hecho.








A medida que vamos ascendiendo, nos vamos encontrando algo de nieve. Es aquí dónde empieza la duda. ¿Cómo estará el camino más adelante?.




Debido a la estrechez del camino, en este tramo resulta imposible efectuar una maniobra para dar la vuelta...


...y es que la posibilidad de tener que parar el coche y echar marcha atrás, fue una opción que no descartamos.




Afortunadamente, las nieves de enero (2007) no fueron lo suficientemente fuertes como para pararnos.

Tras la duda, nuestra llegada a Andorra: concretamente, vamos a parar al Port de Cabús.

Lo que más sorprende de este puerto de montaña no son precisamente sus vistas. lo que más sorprende es que en el lado andorrano, la carretera (además de tener una buena anchura) está asfaltada... es una carretera que "no lleva a ninguna parte" y está asfaltada. Se construyó para cuando se hiciese la pista de esquí prevista que tenía que haber en esa parte? ...o se construyó para que los contrabandistas pudiesen tuviesen una vía de escape? ahí queda la duda.


A finales de los ´70, cuando se inauguró esta carretera, se hizo una comida entre políticos andorranos y de la zona del Pallars (Lleida), en la que hubo tiros al aire por parte de un supuesto propietario de la montaña, que se presentó en el lugar afirmando que la montaña era suya.




El endurecimiento de las leyes andorranas junto con la crecida de precios de los productos andorranos a finales de los años ´90, ha hecho que la actividad contrabandística haya quedado prácticamente nula.

Lejos quedan las imágenes de filas de varios 4x4 que esperaban a la noche para poder atravesar la frontera de forma ilegal y que se podían ver por los diversos pueblos de la zona circulando rápidamente y con los faros apagados.


En estos últimos años, en el pueblo de Tor han aparecido también dos hippies muertos: uno que cayó por un barranco y otro que apareció ahorcado: la policía autonómica catalana cerró ambos casos diciendo que uno había sido por accidente, mientras que el otro había sido un suicidio.

Este reportaje ha sido posible gracias a Hugo (propietario del 4x4). Agradecimientos también a Carles Porta (autor del reportaje de TV3) con el que contacté para hacer la re-edición de este reportaje. Carles Porta, tras la emisión del reportaje, decidió escribir un libro sobre la vida de esta ruta, el pueblo de Tor, así como los diversos personajes involucrados en toda esta compleja historia. El libro se publicó en 2005 y su título es "Tor: tretze cases i tres morts" (el libro más interesante que he leído hasta el momento). La versión en castellano se titula "Tor: la montaña maldita".

En 2005, tras 24 años de juicios, la Audiencia de Lleida sentenciaba ya de forma definitiva, que la montaña de Tor (2300 hectáreas) volvía a pertenecer a los vecinos del pueblo, dejando las cosas tal como estaban en 1896.

El que la montaña ya no pertenezca a un solo dueño ha evitado, entre otras cosas, que en estos terrenos vírgenes no se edifique ni se construya una de las mayores pistas de esquí europeas, tal como estaba previsto a finales de los ´70.





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