Sallent (2ª parte): crónica de una mala construcción (relatado en junio de 2005)

El reportaje de hoy viene a ser la segunda parte del que ya puse en esta web en su momento.

Tres meses después de aquel reportaje, he decidido volver y mostrar cómo se encuentra a fecha de hoy este barrio.

Esta vez he entrado en uno de los bloques abandonados para hacer fotos del interior.

Empiezo.

Esta es la pancarta que se encuentra uno cuando entra en el pueblo:


Hay una cosa que me ha llamado mucho la atención. Los edificios que te mostré en el anterior reportaje, teóricamente tendrían que estar ya derrumbados por las excavadoras, pero esto no se ha hecho debido a que las golondrinas han anidado, y al parecer, son una especie protegida en esta región.




Así está la principal calle afectada en la actualidad. El edificio de la izquierda aún está habitado. El de la derecha es el edificio en el que le falta una parte:


Concretamente ésta:


La excavadora...


junto con su amenazante brazo, espera las horas para el derrumbe definitivo:


Las pintadas que han hecho los vecinos indignados:


Vista del edificio:


Tras esto, me dirijo a ver el otro gran bloque afectado. La otra vez no estaba vallado; hoy ya si:


Uno de los garajes:


El Ayuntamiento ha cortado algunas calles para proceder a la demolición de este edificio:


El callejón que había detrás del edificio:


Entro:


El rellano:


Los rellanos que habían encima mío:


No pude acceder a los pisos superiores porqué habían tirado abajo la escalera: he aquí los restos de ella:


Pero sí que pude visitar dos pisos: uno era éste.


Habían restos de comida que, tras un largo tiempo allí, habían dejado muy mala olor.


El lavabo; reformado para nada.




Un trastero:


Estos pisos constaban de tres habitaciones.


Un calendario, un documento, un vaso encima de la mesa: los pequeños detalles son los que me sorprenden cuando entro en casas abandonadas. En este caso lo que me impactó fue la foto de esta pareja; probablemente los propietarios del piso (imagen en parte censurada).


Una de las habitaciones:




Una vez visitado este piso, me fui al piso de al lado: este pasillo es lo primero que te encuentras al entrar...




Vista desde un patio interior:




Llaves y alguna que otra moneda quedarán para siempre bajo los escombros:








Una vez fuera, rodeo el edificio,


donde aparecen las pintadas que han hecho los vecinos tras ver como su barrio se hunde:






Una curiosa iniciativa de los vecinos, ha llenado todo el pueblo con distintos carteles reivindicativos:




En los balcones, reflejada la indignación de los vecinos:








A la izquierda, el bloque habitado. A la derecha, el bloque abandonado:


En algunas casas del barrio también es fácil observar grietas:









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