Así es como se empieza una exploración en un lugar abandonado: primero fijarse bien en el objetivo:
Me acerco poco a poco para ver el próximo reto: esta vez, una vieja fábrica:
Antes de entrar en un lugar abandonado, rodeo en la medida de lo posible el edificio: no se puede estar ni muy lejos (porqué cuanto más lejos peor se ve, aunque ves los obstáculos con los que te puedes encontrar), ni muy cerca (porqué tan cerca conlleva su peligro, pero cierto es que lo ves mejor).
LO PRIMERO ES LA SEGURIDAD, dentro de lo que cabe, ya que en estos sitios seguridad no hay.
Una vez visto "que no hay peligro", me acerco despacio con las orejas bien altas para escuchar cualquier ruido sospechoso. Y es que en estos lugares abandonados uno está rodeado de silencio, y tanto silencio también asusta.
El miedo siempre está presente: tienes que saber controlarlo.
Esquivamos este agujero:
Camino por lo que había sido una fábrica de cerámica:
La nave industrial desde el otro lado:
Y ésta es otra nave paralela a la que os he mostrado:
Vista del sótano:
al fondo, un pequeño espacio:
Pequeño habitáculo al lado de las escaleras:
El horno:
Lo mas llamativo: posters de distintos equipos de fútbol de la zona: a pesar de que este sótano estuvo unos días inundado debido a una riada, dichos posters
aún eran plenamente visibles siempre y cuando te acercases a la pared.
Vuelvo a la parte de arriba dónde encuentro este depósito de agua.
En esta parte tenía que ir con cuidado: había un tipo de arena que te hundia los pies: había tambien un peligroso agujero en el suelo: