RADAR / DESPEÑAPERROS

RADAR / DESPEÑAPERROS

Santa Elena (Jaén). 7 de la madrugada.

Suena el despertador. Me levanto y me ducho. Bajo a desayunar y tras comer algo y tomar el café largo, subo a la habitación a coger la maleta.

Bajo de nuevo con la maleta a recepción para abonar la factura e irme. Los clientes habituales del hostal me miran: soy un forastero y la maleta lo delata.

La recepción es la misma barra de bar así que me espero: seguramente el camarero estará dentro de la cocina preparando desayunos. Pasa un rato largo y de la cocina no sale nadie así que pregunto a un cliente que donde está el responsable.

Me dice que ha ido a dejar los niños al colegio.

-Joder…-, pienso. Bienvenido a la realidad: acostumbrado a mi ajetreo diario en una gran ciudad, allí la vida funciona de otra manera. Afortunadamente.

Y es que en el Mesón Despeñaperros ya no esperan a los clientes de la carretera, que también, pero con una puntuación de 4´5 (sobre 5) en Tripadvisor es obvio que supieron reorientar el negocio a otro público.

En este reportaje me meto de lleno en Despeñaperros pero no para hablar del parque natural en sí sino para contar la «barbarie» así como el destrozo paisajístico que causó el desdoblamiento de su carretera (para hacerla lo más semejante posible a una autovía), hoy abandonada y cerrada al tráfico.

Un muy breve resumen de su historia antes de adentrarme en el asfalto:

El nombre «Despeñaperros» proviene del nombre Bezpaña Perros, que significaba ‘el último confín de España’ por estar en los límites de la Meseta. Siendo el límite de España (Castilla) con Andalucía, siendo ésta los cuatro reinos de Andalucía.

  • Perros: ‘término, confín’. El lugar donde termina algo o tiene frontera.
  • Bezpaña: la unión mal pronunciada de España, Hespaña y Bespaña, que acabó formando Bezpaña.

Está situado en los límites orientales de la Sierra Morena, de orientación este-oeste, pero que es atravesada por algunos ríos orientados de norte a sur, haciendo que algunas zonas de la Meseta Central drenen hacia el sur, hacia el río Guadalquivir, atravesando la teórica barrera natural de la Sierra Morena. Este es el caso del río Despeñaperros que ha excavado este desfiladero, pero también el del río Guarrizas, que discurre unos 11 km al este, y que forma la hermosa cascada de Cimbarra, protegida como paraje natural. Hay que señalar que el río Despeñaperros es afluente del Guarrizas, al que se une unos 10 km al sur del desfiladero.

 

 

EL PASO DE DESPEÑAPERROS

Si se quiere conocer al detalle la historia del paso de Despeñaperros es imprescindible indagar en el blog llamado «Metidos en carretera» puesto que su autor trata al detalle, en uno de sus apartados, todo este tema. Échale una ojeada (antes o después de ver mi reportaje) porque es un muy buen trabajo: clicka aquí para entrar en el reportaje del blog de «Metidos en carretera» .

Yo me limitaré a hacer un muy breve resumen de este entramado de carreteras.

La carretera que cruza el valle de Despeñaperros data de 1779 – 1780.

La inclusión de este tramo en el itinerario radial IX «Madrid – Ocaña – Bailén – Córdoba -Sevilla – San Fernando – Cádiz» del CNFE en 1926 conllevó las primeras intervenciones para adecuar la carretera al tránsito de vehículos automóviles y posteriormente, a mediados del siglo XX, se proyectaron varias actuaciones que tenían el objeto de adaptar el trazado de la N-IV a las necesidades de las vías modernas, con mayores velocidades de circulación y una creciente intensidad de tráfico. Estas mejoras permitieron incrementar los radios de las curvas con parámetros más estrictos e incluyeron la construcción de varias obras de fábrica que sustituyeron a las existentes sobre el río Magaña en Venta de Cárdenas, el barranco de Valdeazores, el barranco de la Niebla, el barranco de los Arcos, el arroyo del Vivero y el arroyo del Rey.

 

 

DÉCADA DE LOS 80

Para entender el siguiente apartado hay que tener en cuenta tres lugares:

  1. la población de Venta de Cárdenas (Ciudad Real – sentido Madrid)
  2. la población de Santa Elena (Jaén – sentido Andalucia)
  3. El cruce de Aldeaquemada que, aunque no está señalado en el mapa, quedaría en medio de Venta de Cárdenas y Santa Elena.

El paisaje rocoso y sinuoso de Despeñaperros condicionó desde siempre el trazado de su carretera pero tarde o temprano se tendría que construir el tramo de autovía que uniría la población de Venta de Cárdenas con Santa Elena para homogeneizar el resto de trazado de la autovía de Andalucía (el que formaba parte del resto del trazado).

Y esto sucedería en la década de los 80 y en dos fases:

  • Año: 1983: se inaugura el tramo entre el cruce de Aldeaquemada y Santa Elena (sentido Andalucía, para entendernos).
  • Año: 1984: se inaugura el tramo entre el cruce de Aldeaquemada y Venta de Cárdenas (sentido Madrid, para entendernos).

Este vídeo de la época muestra como fue su proceso de construcción:

 

 

«DESASTRE» ECOLÓGICO

Actualmente cualquier obra que modifique una orografía necesita de previo estudio ecológico para afectar lo menos posible el entorno paisajístico pero, antaño, esta condición no se daba o no se tomaba tan en serio.

Otro despropósito, y además gordo, fue el trazado. Hacer un desdoblamiento de carreteras (aumentar un carril por sentido, pareciéndose a una autovía) era lo habitual en esos tiempos.

Si miras el siguiente mapa lo verás claro: el trazado verde es por donde discurre actualmente la nueva autovía, inaugurada en 2011 (de la que hablaré más abajo).

Pero el desdoblamiento de la década de los 80 (1983 y 1984 respectivamente) es el de la línea amarilla (dirección Andalucía) y el de la línea roja (dirección Madrid).

El trazado de autovía dirección Andalucía (línea amarilla – inaugurado en 1983) aprovechaba el trazado de siempre de la carretera N-IV (mitad del trazado de arriba que ves en el mapa) para después adentrarse en una intensa curva (mitad del trazado para abajo: la que está abajo con forma de «U») en la que, para construirla, se tuvo que perforar todo el trazo que ocupa esa curva hasta Santa Elena.

El trazado dirección Madrid (línea roja – inaugurado en 1984) aprovechaba también el trazado de siempre de la carretera N-IV (mitad del trazado para abajo que ves en el mapa) para después adentrarse en el fondo del valle (mitad del trazado para arriba, donde el trazado es algo más rectilíneo) en la que, para construirlo, se aprovechó todo el trazado del valle hasta Venta de Cárdenas.

Y si has entendido todo esto, aquí empieza el reportaje.

Lo que verás en la siguiente fotografía es el tramo nuevo, abierto en 2011 (una parte del trazado se abrió en 2011 y otra en 2012).

Este último tramo se hizo con objeto de mejorar en comodidad y seguridad, Fomento adjudicó la construcción de dos nuevas calzadas entre Venta de Cárdenas (Ciudad Real) y Santa Elena (Jaén). Son las que actualmente se encuentran en servicio, con una longitud de 9 km y 3 carriles. Además se procedió a remodelar el margen este del enlace de Santa Elena y el nuevo enlace con la carretera J-6110 (a Aldeaquemada).

Las nuevas calzadas pasan mediante viaductos por encima de los antiguos, así como sobre el río Despeñaperros, la línea de ferrocarril Madrid-Alcázar de San Juan-Córdoba y otros barrancos, arroyos y vaguadas.

Lo que te comentaba: en la siguiente fotografía observas el nuevo trazado mientras que la carretera que aparece a la derecha es el tramo viejo. Y este tramo viejo es el que vas a ver ahora:

Este paisaje que ves en la siguiente fotografía es el paso de Despeñaperros y el recorrido que voy a hacer ahora es el de Venta de Cárdenas dirección Santa Elena.

En el margen derecho, más elevado, estaba el tramo de autovía dirección Andalucía (anteriormente carretera nacional N-IV hasta que en en 1983 se convirtió en parte de la autovía de Andalucía, actual A-4) mientras que abajo en el valle estaba el tramo de autovía dirección Madrid. Actualmente el tramo de arriba se ha reconvertido de nuevo en carretera (recorre el parque natural) mientras que el tramo de abajo (dirección Madrid) está abandonado y cerrado al tráfico.

Recuerda: todo esto era en su momento el desdoblamiento de la N-IV y que posteriormente pasaría a ser parte de la autovía A-4.

(compara la fotografía de arriba con la de abajo, en la que la autovía no existía, para ver como estaba antaño)

 

 

La virgen de Despeñaperros, a la entrada del puerto de montaña, «velaba» por la seguridad de los conductores.

 

 

Una autovía / autopista está hecha para ir a cierta velocidad con cierta seguridad. Como norma general, suele ser de 120 km/h.

La autovía de Andalucía, en su tramo por Despeñaperros estaba limitada a 50 km/h e incluso a 40 kms/h en una de sus curvas dirección Madrid. ¿El motivo? Porque al aprovechar el trazado de la antigua carretera, solamente habían curvas. Y cerradas.

 

 

Si quieres ver el trazado mediante un vídeo (detalle que te aconsejo), sube el volumen y estate atento a partir del minuto 01:15 al 03:20.

Aunque el vídeo está editado a cámara rápida, entenderás el porque en varios tramos la velocidad estaba limitada hasta los 50 km/h.

Y así se veía desde el GPS:

Numerosos indicativos te recordaban que estabas atravesando una zona muy peligrosa:

Arriba, el tramo de autovía dirección Andalucía (actual carretera que bordea el parque natural). Abajo, el tramo de autovía dirección Madrid, actualmente abandonado y cerrado al tráfico.

Esta perspectiva muestra una parte de los desastres ecológicos de aquella construcción hoy abandonada: el valle destrozado por la autovía (la vía ferroviaria, que todavía tiene circulación, llevaba muchos más años allí).

Este tramo pertenece al que iba dirección Venta de Cárdenas (inaugurado en 1984):

(compara la fotografía de arriba con la de abajo, en la que la autovía no existía, para ver como estaba antaño)

 

Vista genérica del tramo el valle:

 

Una autovía mal hecha como era la de Despeñaperros tenía otras consecuencias: los accidentes de tráfico. En sus barrancos era habitual ver restos de vehículos que habían caído por él.

 

Entre ellos este viejo Pegaso, que fue siendo arrasado poco a poco por los chatarreros:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pero sus barrancos también presentan vida: la de los ciervos que volvieron cuando desparecieron los coches al desviar la autovía por el tramo nuevo.

 

 

La foto de arriba (actual) muestra la tranquilidad del lugar a día de hoy mientras que la de abajo muestra, desde el mismo lugar, como era la carretera antaño con el tráfico habitual, mucho antes de que este tramo fuese autovía:

Y para disminuir los accidentes de tráfico, este tramo se dotó con radar en su fase de autovía:

 

Radar que, actualmente, está desactivado.

 

 

 

Y tan desactivado: el cinemómetro tampoco estaba:

 

 

 

Despeñaperros también se compone de su gastronomía.

En Venta de Cárdenas (antes de entrar en Despeñaperros)  encontramos el restaurante Casa Pepe.

El Casa Pepe es conocido por ser también una especie de museo en el que se ensalza la figura del General Francisco Franco:

 

 

Además de comer, también se pueden adquirir artículos y productos alimenticios con la imagen del General:

Otro restaurante, este ya sí en pleno recorrido de Despeñaperros, nos dejará buenas vistas del lugar:

siempre y cuando podamos esquivar al gato que hay en la entrada y que «te ataca» si te acercas a echarle una foto:

 

 

eso sí: si consigue darte un zarpazo también se ríe. Comprobado!

Hablo del restaurante Los jardines de Despeñaperros, todo un clásico del lugar:

En esta foto de antaño puede verse el «food-truck» que había inicialmente pero el negocio quedó tan pequeño que de vender bocadillos en una simple furgoneta se pasó a construir el restaurante varios años después:

El restaurante en la actualidad:

a pesar de perder volumen de negocio al desparecer la autovía también supo reconvertirse atrayendo al nuevo público que decide pasar el día en el parque natural. Por cierto: también goza de muy buena puntuación en Tripadvisor.

Además, cuenta con una fuente donde es habitual ver a los lugareños cogiendo el agua de su manantial en garrafas.

 

Los productos típicos de la zona y las vistas se han convertido en el mejor patrimonio del restaurante, a pesar de que una gran parte de la vista se dirija inevitablemente al tramo abandonado de autovía:

Y, como casi siempre que miras al barranco, aparece algún ciervo.

 

 

 

Desde lo alto del restaurante, Romualdo, su propietario suele tirarles algún pan que ha quedado sin usar en la cocina:

Otra de las barbaridades que presentaba este tramo es que en varios puntos, además del citado restaurante existían zonas de descanso que quedaban ubicados a la izquierda de la autovía. Esto hacía que tanto para parar a comer o tanto para ir a una zona de descanso (de las que había en la parte izquierda), tenías que meterte en el carril izquierdo (el carril rápido) para posteriormente hacer la maniobra de frenada para entrada al lugar, lo que añadía un plus muy amplio de peligrosidad para los coches que venían por detrás.

Esto sucedía también a la hora de salir del lugar, donde te incorporabas directamente al carril izquierdo (el carril rápido), con el consecuente peligro para los coches que circulaban por ese carril de la autovía.

Y desde la profundidad del barranco paso a lo más alto de la montaña: el denominado collado de la aviación y su famoso refugio:

 

 

Y si un poco más adelante se observa parte del parque natural en todo su esplendor, con su denominado monumento a los órganos:

Vista genérica del parque:

A la izquierda, la zona de Venta de Cárdenas:

A su derecha, la zona de Santa Elena con los viaductos del nuevo trazado que sustituyó la vieja autovía que cruza el valle:

 

 

Desde lo más alto podrás observar el vuelo del buitre leonado…

y del imponente águila imperial:

 

 

Sigo por el viejo trazado dirección Santa Elena:

(si comparas la fotografía de arriba con la de antaño de abajo, podrás observar el mismo tramo cuando todavía no existía la autovía abajo)

Y vuelvo a la realidad: donde las fortísimas curvas obligaban a señalizar bien el trazado, algunos de ellos con señales luminosas intermitentes.

Cuesta creer que esto era una autovía.

 

 

Cuesta creer que era una autovía y cuesta creer como se tiró adelante una chapuza como esta en una época relativamente moderna como era la década de los 80.

 

De todo el tramo Venta de Cárdenas – Santa Elena, este era el punto medio:

Durante unos metros, la autovía dirección Santa Elena iba paralela al tramo dirección Venta de Cárdenas:

Tramo que, una vez cerrado al tráfico, ha quedado como un camino de acceso al monte:

 

Camino asfaltado que termina en las columnas del nuevo tramo para convertirse en una pista de tierra en la que acceder a esa zona montañosa.

Este tramo se termina en lo que sería el cruce de Aldeaquemada, o lo que es lo mismo, a mitad de la ruta entre Venta de Cárdenas y Santa Elena. Cuando este tramo era autovía, seguía lógicamente asfaltado hasta completar el tramo de curva continua que más adelante (prácticamente al final del reportaje) también describiré:

 

 

TRAMO ABANDONADO SENTIDO MADRID

Hasta ahora has visto el viejo tramo de autovía (actual carretera que pasa por arriba de la montaña) que iba de Venta de Cárdenas hasta Santa Elena (si bien he parado de hacer el reportaje en el cruce de Aldeaquemada porque la pista de tierra ha hecho desaparecer el resto de trayecto hasta Santa Elena).

Ahora verás el tramo de autovía abandonado y cerrado al tráfico que iba dirección Madrid, que pasaba por la parte de abajo del valle.

El viejo tramo completo va desde Santa Elena hasta el cruce de Aldeaquemada (a mitad de recorrido y que actualmente ha quedado como vía de servicio) donde me encuentro ahora. Pero lo que vas a ver a partir de ahora es el tramo del cruce de Aldeaquemada hasta Venta de Cárdenas, tramo inaugurado en 1984 y que quedó cerrado al tráfico en 2012 (con la inauguración del nuevo tramo). En la foto se observa el nuevo trazado de la autovía apoyada sobre los pilares:

 

Como puedes comprobar, el tramo entre el cruce de Aldeaquemada y Venta de Cárdenas (inaugurado en 1984) tenía un recorrido más acorde a una autovía lógica:

 

 

El límite de velocidad ya no era de 50 km/h. Al tener curvas más abiertas la velocidad recomendada era de 80 km/h con la posibilidad de ser más alta en caso de que el conductor del vehículo lo viese necesario:

 

Y en este punto concreto empieza el desastre ecológico:

 

Parte de este tramo de autovía pasa por encima de un río. Actualmente sería impensable una obra de estas características pero antaño no se miraba tanto el valor ecológico de la zona. De ahí esta aberración visual que perdura en la actualidad.

 

Sigo dirección Madrid:

 

 

 

Un túnel protege una parte del recorrido y allí me paro porque observo otro abandono:

Otro radar abandonado (de ahí el título de este reportaje):

(vista dirección Andalucía, con el radar de fondo)

 

 

 

 

 

 

El espacio donde estaba colocado el cinemómetro:

 

Y en el piso de abajo, el espacio donde se encontraba la siempre odiosa luz amarillenta del flash (odiosa porque, cuando salta, te vacía la cartera):

 

 

Restos del cristal de protección del cinemómetro que presenta cierto grosor para aguantar los golpes en caso de vandalismo y así evitar el robo de los sistemas interiores de la caja:

 

Y, aunque este radar ya no sirve, una plaga de hormigas voladoras se había apoderado de él en busca de restos de hongos y musgo que había salido a su alrededor:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A mi derecha me queda uno de los puentes ferroviarios que en 1995 fue protagonista debido a un accidente ferroviario (por desprendimiento de tierras) que provocó la muerte del maquinista y de su ayudante.

Sigo mi recorrido dirección Venta de Cárdenas:

 

 

 

Las señales de tráfico todavía siguen allí, sin función alguna:

Entre tramo y tramo todavía se aprecian pequeñas reseñas de la naturaleza que la vieja autovía no rompió:

Con la desaparición del tráfico, no resulta difícil ver ciervos:

Sigo dirección Madrid mientras atravieso el desastre ecológico:

 

A mi derecha el puente ferroviario y, al final, el tramo nuevo de autovía que atraviesa Despeñaperros mediante túneles, con un trazado infinitamente más seguro y con varios túneles de por medio, evitando el daño ecológico y visual.

Una obra que ya tendría que haberse hecho en la década de los 80 en lugar de haberla hecho pasar por pleno valle.

Una última mirada hacia atrás (dirección Andalucía) permite ver el parque natural desde uno de sus extremos:

y da cuenta del destrozo ecológico que se hizo en su momento y que todavía perdura a día de hoy.

Un último tramo, el de Venta de Cárdenas (ya pasado Despeñaperros y en dirección a Madrid), muestra otro gran despropósito que vas a ver en la siguiente fotografía.

La siguiente fotografía muestra actualmente la carretera local que atraviesa esta pequeña población. Pero hasta mediados de la década del 2000 (calculo que sobre 2005), era el tramo de autovía dirección Madrid.

Si te fijas en el despropósito lo verás claro: antes de ser autovía era carretera de dos sentidos (N-IV) pero en la década de los 80, tal como explico en el párrafo de arriba, se convirtió en un tramo de autovía dirección Madrid. El despropósito de convertir una carretera en autovía así sin más, hacía que las casas estuviesen pegadas a menos de un metro de la autovía como puedes observar en la foto.

Afortunadamente, este despropósito cesó a mediados de la década del 2000, cuando se hizo una variante que pasaría fuera del pueblo y pegada al tramo de autovía que va en dirección Andalucía.

 

 

DESPROPÓSITOS CARRETERILES

En este apartado verás sobre plano este entramado de infraestructuras que estuvo vigente durante varios años.

  • Venta de Cárdenas:

Hasta mediados de la década del 2000 (2005 aproximadamente), el tramo de autovía dirección Andalucía circulaba por una variante fuera del pueblo (línea amarilla) mientras que, en el sentido Madrid (línea roja), la autovía discurría por pleno pueblo y en algunos casos a menos de un metro de las casas:

Pasados mediados de la década del 2000, se arregló el despropósito haciendo pasar el tramo sentido Madrid por una variante pegada a la que va sentido Andalucía (línea verde), quedando el viejo tramo de autovía como carretera local:

 

  • Tramo Venta de Cárdenas – Santa Elena y Santa Elena – Venta de Cárdenas:

La línea verde muestra el tramo de autovía actual, tanto en sentido Andalucía como en sentido Madrid.

La línea amarilla muestra como era la autovía sentido Andalucía, con decenas de curvas en el primer tramo porque aprovechaba la vieja carretera (de ahí su limitación a 50 km/h a pesar de tratarse de una autovía). En su parte final, donde está la gran curva en forma de «U», es el pequeño tramo de autovía inaugurado en 1983.

La línea roja muestra como era la autovía sentido Madrid, con infinidad de curvas en el primer tramo porque aprovechaba también la vieja carretera (de ahí su limitación a 50 km/h e incluso a 40 km/h en una de sus curvas a pesar de tratarse de una autovía). En su parte final, donde acaban las curvas y empieza la zona más recta, es el tramo de autovía inaugurado en 1984.

Como ves, un gran despropósito que ya nació caduco en la década de los 80:

Si acerco el mapa, verás el lado Santa Elena:

el tramo amarillo (dirección Andalucía) muestra el tramo inaugurado en 1983 en la que se cogió una gran parte de la montaña para construir la autovía.

El tramo en rojo (dirección Madrid) muestra el tramo de carretera vieja que se convirtió en autovía en 1984, poco después de haber entrado en funcionamiento el tramo amarillo:

Con la inauguración en 2012 de la nueva autovía (más acorde a los tiempos actuales), el tramo amarillo fue reforestado para reconvertirlo de nuevo en bosque mientras que el tramo rojo se reconvirtió de nuevo en carretera de acceso al parque natural en su sentido sur:

Si acerco todavía más el mapa, verás como el viejo tramo de autovía (dirección Andalucía) es hoy una zona reforestada que, poco a poco, irá cogiendo la forma boscosa que siempre tuvo hasta 1983:

 

 

PASADO Y FUTURO DE DESPEÑAPERROS

Este vídeo, del ministerio de fomento, es de obligatoria visión para comprender la evolución de los tramos desde la década de los 80 hasta los nuevos tramos actuales:

Con centenares de accidentes de tráfico y decenas de muertos, en los últimos años era habitual ver coches y camiones al fondo de sus barrancos.

Dramas que desaparecieron de forma definitiva cuando se inauguró su nueva autovía.

Hoy, la extensión de su parque natural (de 7.649 hectáreas) respira otra perspectiva.

El futuro del tramo de autovía abandonada es incierto: si bien se habló de hacer una vía verde (aprovechando la obra), no hay intención de dejar el terreno virgen como estaba antes de 1984 puesto que supondría una gasto económico muy elevado.

 

 

METIDOS EN CARRETERA

Como escribo al inicio del reportaje, si te ha interesado este tema y quieres saber más detalles acerca de la historia del paso de Despeñaperros, no te olvides de echarle una ojeada al blog «Metidos en carretera» (que trata de la historia de las distintas carreteras españolas), especialmente en su apartado dedicado a Despeñaperros: clicka aquí para ver el reportaje.

Este reportaje se ha hecho en colaboración con Ángel José León, autor del citado blog.



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